Archivo | marzo, 2012

Lo “material” ¿Hace la felicidad?

31 Mar

Acostado sobre mi cama, me dediqué a observar mi alrededor, veo a mis padres, veo mi departamento, y todo lo material que a veces puede ser hasta innecesario para sobrevivir como persona dentro de esta sociedad. Pensé en que situación estarán las personas que me rodean, mi familia y amigos. Probablemente muchos celebrando, bailando, descansando, etcétera. El tema principal, es que me pregunté por qué siempre nos dedicamos a pensar cómo estamos nosotros, o quizás los más cercanos, y no en personas que saben que mañana será un día en que tengan que mendigar o quizás trabajar en algo forzoso que no es bien pagado. El conflicto más grande que suele ocurrirme y quizás a muchos, es el cómo poder cambiar la situación de esas personas, si al final de cuentas no está en nuestras manos , y probablemente vamos a seguir viviendo nuestra realidad y no pensar en los demás. A pesar de esto, creo que el primer paso es agradecer lo que uno tiene, agradecer nuestra realidad, y disfrutarla al máximo. El día en que reciba mi título, y que tenga un trabajo que me ayude a poder vivir de forma tranquila económicamente, creo que ese es el momento en que podemos llegar a ser grandes personas en el ámbito laboral con nuestros pares o los que alguna vez estarán por debajo de nosotros. 

      La imagen insertada en este “post”, se puede interpretar que esos niños viven una realidad distinta a la de muchos, pero se conforman con mucho menos que nosotros, están tranquilos quizás por tener necesidades básicas, o quizás por tener a sus padres. En fin, me gustaría saber la manera de como poder ayudar de forma más concreta, porque creo que con una moneda entregada a un músico callejero no va a cambiar su realidad.

      Sigo acostado, con millones de pensamientos en mi cabeza, y ninguno de ellos responde a mi gran pregunta, “Lo material, ¿Hace la felicidad?” Image

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¿Personas con problemas o simplemente no los entendemos?

26 Mar

En Chile se vive una realidad muy cruda respecto de los homosexuales. Algunas personas dicen que ellos tienen una enfermedad, otros dicen que es un problema de carencia afectiva con sus familias, etcétera. Bueno la verdad, es que yo no le encuentro una explicación del por qué se da este hecho dentro de las sociedad a nivel mundial, pero ese no es el punto al que me quiero referir.   Es cierto que a las personas en general les produce cierto rechazo la homosexualidad, pero eso no justifica la discriminación que se pueda efectuar sobre ellos, es decir, sabemos que hace pocas semanas ocurrió un hecho con un joven llamado Daniel Zamudio. No puedo citar un ejemplo más claro del punto al que quiero referirme con respecto a la discriminación de los homosexuales, quizás el día mañana esto pueda cambiar y logremos insertar completamente a estas personas dentro de un país, o quizás si lo vemos más utópicamente, a nivel mundial.

       Debemos pensar que todas las personas viven ante igualdad de la ley, de forma totalmente democrática, pero el punto más importante, es que la ley o normas establecidas dentro de éste país, no se manifiestan de una manera directa, más que la “costumbre” que se adquiere dentro de una sociedad, y eso es lo que debemos cambiar. No digo que nos acostumbremos a convivir con gente así, sé que utópico pensar que algún día estas personas van a pasar desapercibidas dentro de éste país, pero si lograr que sean aceptadas.

        Estaría mintiendo al decir que estas personas no me producen cierto rechazo, pero como siempre he comentado en reuniones familiares, de amigos, etcétera. Los respeto, siempre cuando ellos me respeten a mi, es decir, siempre cuando un homosexual no pase a llevar mi persona, encuentro que este pensamiento que tengo yo, y que pueden tener más personas, de alguna forma se va criando y desarrollando porque la sociedad hace que “yo” piense de esa manera. Lo importante es siempre corregir este gran error que tenemos muchos, ya que por experiencia propia, puedo decir que he conocido grandes personas homosexuales, pero éstas saben diferenciar entre su vida personal y su vida en comunidad. 

          Más allá de cualquier juicio que podamos generar, sería muy importante, que nos diéramos un tiempo para reflexionar sobre esto, un tiempo que nos ayude a pensar de una manera distinta, a dejar de mirarlos como “bichos raros”, o personas distintas. Probablemente muchas personas un tanto más conservadoras, o religiosas pueden pensar que siempre ha existido la unión entre el hombre y la mujer, ya que es el único medio para procrear de manera más natural. Pero una vez escuche a un sacerdote decir; “Yo no estoy en contra de los homosexuales, en cambio si lo estoy de la homosexualidad”. A pesar de estas duras palabras, creo que no tienen que ocurrir casos como el de Daniel Zamudio, para decir “basta” a la discriminación. No esperemos que ocurran desgracias para darnos cuenta de temas que son relevantes e importantes en nuestra sociedad.

La vida no vida

16 Mar

A veces sale el sol, otras no, pero es hora de levantarse. Éste hombre que no conocemos, es igual que nosotros, a diferencia que él vive y sigue viviendo sin pensar, aunque creo que todavía existen personas así, pero bueno. Se mira frente al espejo, sacudiendo su cara. Tiene sueño, camina como perdonando el viento. Entra al baño mientras el agua corre por su cuerpo. Se sienta frente a una mesa, unas tostadas con mantequilla y una taza de café lo acompañan. Mira a su alrededor y ve como sus frutos, sus razones de existir gritan sin parar, aun así el se siente orgulloso. Sale de su casa, toma la micro para ir al trabajo, y se pregunta si todo esto valdrá la pena, sin respuesta alguna, sigue arriba del transporte. Llega a su lugar de trabajo, deja su maletín recargado de contratos, no mentira, eran solamente papeles, ya que, era un esclavo de un señor que se hacía llamar “gerente”. No trato de decir que sea malo, él está ahí porque se lo ganó, o, quizás no.

         Al llegar la hora del esperado almuerzo, conversa junto a sus pares o compañeros, temas que en verdad para él no tenían mucha importancia, pero, trata de pasar desapercibido. Prende un cigarrillo, cada vez que lo aproxima a su boca siente una sensación de tranquilidad y paz. Vuelve a su “oficina”, llega el señor importante, con una cara de autoridad, pero con cierto grado de prepotencia, lo regaña por un atraso en las ventas, pero nuestro querido hombre no quiere nada más que volver a su hogar.

       Llega el final del día, se despide con una sonrisa forzada de sus compañeros, toma la respectiva locomoción en dirección a su hogar. Entra a su casa y deja de lado todo, ve a sus hijos y su mujer, y se da cuenta que el día había terminado, aunque en el único momento del día que se detiene a pensar, se le viene a su mente, que al otro día volverá a vivir su vida no vida.

       

Una semana que cambia una vida

13 Mar

Hay muchas veces en la vida que te preguntan, “si tuvieras que decir el hecho más importante en tu vida, ¿Cuál sería?”. Bueno en mi primer día de Universidad me lo preguntaron.

            Generalmente las personas tienden a caer en la rutina, pero debiéramos detenernos a pensar en los demás. Y no por voluntad propia, pero si lo viví.

            En tercero medio tuve una experiencia junto a mi curso llamada, “trabajos de fábrica”. Aunque yo lo llamaría trabajos de una realidad.

            Esta actividad trataba de vivir la vida de un obrero, constructor, u otro oficio relacionado con una fábrica, pero, junto con dos compañeros nos tocó un colegio llamado San Alberto Hurtado. Fuimos auxiliares una semana dentro de este establecimiento, vivíamos con una familia de la población Los Nogales. Un grupo de personas muy especiales, esforzados y cariñosos, pero ¿Quiénes son ellos en nuestro día a día? Personas como “tío Toño”, son aquellas que se levantan a las 6:00am para hacer un trabajo que para muchos podría ser desagradable, pero para él, era su labor.

            Recuerdo una noche fumando un cigarro junto a mis compañeros afuera de la casa, sentimos ruidos y balazos, algo impresionante para algunos pero, para la familia que nos acogía era “pan de cada día”. Trabajamos limpiando piletas, regando, barriendo, mientras recibíamos un sentimiento de rechazo de parte de los alumnos del Colegio. Observábamos como destruían el inmobiliario del establecimiento, las caras de otros auxiliares resignados a cambiar a esos estudiantes, un pensamiento triste del saber que ellos no tendrían la oportunidad que nosotros íbamos a recibir en un futuro, como estudiar en una Universidad. 

            Eran las 7:00am, hora de levantarse. Después de una reconfortante ducha, un pan y leche acompañaban nuestro desayuno, me sentía cansado, y preocupado para saber que me esperaba para ese día, después de pensar muchas cosas, era hora de ir a laborar. Con el uniforme de trabajo puesto, estábamos listos para empezar a recibir mandados de una persona con un traje, corbata y zapatos relucientes. Él nos dijo, “Tienen que limpiar el techo del Colegio”, y así fue. Me subí junto a mis dos compañeros, y nos surgía una interrogante, ¿Cómo pueden haber papeles y basura en un techo?, fue algo que no pudimos responder. Al cabo de 20 minutos, sentimos un fuerte ruido cerca de nosotros, miramos, y no entendíamos nada. Pero de un arbusto se asomaba la cara de un estudiante, y les puedo decir, que no tenía buenas intenciones. Resulto que este niño no encontró nada mejor que lanzarnos piedras. Tratamos de bajarnos rápidamente, pero este individuo se dio a la fuga. Con rabia, impotencia y frustración, fuimos hablar con el señor de traje, resulta que su respuesta fue, “No puedo hacer nada contra eso”.  Terminó el día, cenamos junto a la familia y dormimos esperando el último día de esa semana.

            Hora de levantarse, tenía muchos sentimientos mezclados entre sí, tales como rabia, tristeza, angustia, lastima, entre otros. Nos dirigimos al lugar de trabajo, agradecimos por el buen trato que tuvieron los auxiliares con nosotros, nos despedimos afectuosamente la familia, de “tío Toño y tía Sonia”.

            Vi a mis padres, les di un fuerte abrazo y sentí que no quería volver nunca más a ese lugar, pero como pueden ver, ese lugar es hasta más valorable que otros sitios de esta fría ciudad.